Papelería corporativa ecológica: qué revisar para elegir bien

Papelería corporativa ecológica libreta
La papelería corporativa muchas veces se pide al por mayor y casi se adquiere conforme al precio y el tiempo de entrega.

Cuadernos con logo de la empresa, carpetas para clientes, hojas membretadas, libretas para dar en el fin de año, ¿te suena? La papelería corporativa muchas veces se pide al por mayor y casi se adquiere conforme al precio y el tiempo de entrega. Pero si te pones a analizarlo, ese pedido también deja huella ambiental y cada vez más empresas buscan reducirla sin tener que gastar de más.

Ahí es donde entra la papelería corporativa ecológica, que se fabrica con materiales reciclados o de fuentes responsables y con procesos que cuidan el agua y la energía. La cuestión es saber distinguir que no todo lo que diga “eco” lo es. 

A continuación te mostraremos los aspectos que debes revisar antes de hacer una compra.

Certificaciones ambientales

<strong>Certificaciones ambientales

Una hojita verde en la portada no demuestra nada. Lo que sí sirve son los certificados que respaldan al proveedor, y conviene pedirlos por escrito. Hay dos niveles que miran cosas distintas.

Certificaciones del papel

Los sellos FSC y PEFC avalan que la fibra viene de bosques con manejo responsable. Ojo con la cadena de custodia: significa que el material se puede rastrear desde el bosque hasta el producto terminado. Si el papel tiene sello, pero el cuaderno final no, vale la pena preguntar por qué.

Certificaciones de la planta

La norma ISO 14001 no certifica el producto, certifica cómo trabaja el fabricante: cuenta con un sistema de gestión ambiental para controlar residuos, consumo de agua y energía. Es buena señal de que el compromiso va más allá de una línea de producto.

Papelería corporativa ecológica

¿Qué lleva en realidad tu papelería ecológica?

Aquí es donde más personas llegan a tener dudas o se confunden. Dentro de la papelería ecológica hay distintos criterios a considerar, así que conviene saber con exactitud qué se está comprando:

  • Contenido reciclado: Pide el porcentaje exacto y si es posconsumo (papel que ya usaron las personas) o solo sobrantes de la propia fábrica.
  • Fibras alternativas: Algunos papeles se hacen con bagazo de caña u otras fibras que no vienen de árboles.
  • Blanqueado: Busca que sea libre de cloro elemental (ECF) o totalmente libre de cloro (TCF).
  • Tintas y pegamentos: Mejor si son de base agua o vegetales.
  • Portadas y espirales: Menos plástico laminado y más cartón, porque las mezclas de materiales son muy difíciles de reciclar.

Y ten en cuenta que “reciclable” y “reciclado” no son lo mismo. Lo primero dice qué puede pasar al final; lo segundo, de qué está hecho hoy.

Libretas ecológicas: la pieza que más se usa

Si hay un producto que casi toda empresa regala o consume a diario, son las libretas ecológicas. Por eso conviene ser más exigente con ellas. Una libreta reciclada bien hecha no tiene por qué verse ni sentirse peor: el papel debe aguantar la tinta sin traspasar, las hojas tienen que quedar firmes y la pasta, durar todo el año.

Revisa también el empaque. De poco sirve una libreta con papel certificado si llega envuelta en plástico individual. Y si es para regalo corporativo, piensa en quién la recibe: una libreta bonita y útil se usa hasta el final, mientras que una genérica acaba en un cajón.

Papelería corporativa ecológica utensilios

El impacto en la sostenibilidad de tu marca

La papelería es de los productos más visibles de una empresa. Todos los clientes y colaboradores la ven y la tocan. Si en el informe de sostenibilidad se habla de reducir residuos, pero las carpetas llegan con plástico y papel sin certificar, la contradicción se nota.

Además, pedir datos al proveedor te permite reportar con cifras y no con adjetivos: porcentaje de material reciclado, certificaciones vigentes, origen de la fibra. Si no puedes respaldar una afirmación ambiental, mejor no comunicarla. Prometer más de lo que se cumple termina costando más que no decir nada.

Leer también: Gastos de Representación: Contabilización y Deducción Fiscal

Para tener en cuenta

<strong>Para tener en cuenta

Para poder elegir bien, no necesariamente debes ser un experto, con tener las respuestas a las siguientes preguntas, tendrás más claridad:

  • ¿Qué certificaciones tiene el producto y el fabricante, y me las pueden mostrar?
  • ¿Qué porcentaje es reciclado y de qué tipo?
  • ¿Cómo viene empacado y qué pasa con él al final de su vida útil?

Con esas tres respuestas, la mayoría de las opciones que dicen ser verdes resultan que no. Y lo que queda es un proveedor con el que sí vale la pena trabajar.

0 Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar leer